El objetivo final es triple. Ayudar a la Administración a mejorar la ciudad, fomentar la participación ciudadana y también conseguir un urbanismo más humano y facilitador de la vida

La generalización del concepto de género ha suscitado una polémica en torno a la conveniencia de continuar usándolo. A veces el término se ha tergiversado y banalizado en su aplicación.